domingo, 26 de octubre de 2014

Crean nuevas células madre 'asesinas' contra el cáncer

Un equipo de investigadores del hospital general de Massachusetts y el Instituto de Células Madre de Harvard ha probado con éxito el nuevo método en los ratones, informa Mic. Con ayuda de células madre que segregan una toxina que acaba con las células cancerosas, los científicos fueron capaces de eliminar el cáncer de cerebro de ratones sin dañar las células sanas.

 "Ya se han utilizado con éxito en varios cánceres de sangre toxinas capaces de matarlos, pero no funcionan tan bien en tumores sólidos debido a que no son tan accesibles y a que las toxinas tienen una corta vida media", explica el autor principal del estudio, Khalid Shah. "Ahora tenemos células madre de toxinas resistentes que pueden producir y liberar medicinas capaces de matar el cáncer". 

 En otras palabras, si el método tiene éxito, los médicos podrán realmente ser capaces de destruir células cancerosas logrando que las células sanas, mientras tanto, queden ilesas. Ello constituiría una gran revolución en el campo del tratamiento del cáncer, subraya el citado medio. El equipo de investigadores espera que en los próximos cinco años puedan llevarse a cabo ensayos clínicos.




Fuente: http://actualidad.rt.com/

lunes, 29 de septiembre de 2014

La carta de despedida que esta bloguera publicó tras fallecer no te dejará igual


La vida nos somete a pruebas difíciles y contarlo abiertamente puede ser una vía de escape, una terapia que te ayude a tomar más aire del que tus pulmones puedan contener para esbozar una alentadora sonrisa y seguir fuerte y raudo hacia adelante.

Charlotte Kitley era una bloguera del periódico The Huffington Post en su verisón británica desde hacía ya dos años. Por desgracia nos dejó el pasado 16 de septiembre por un cáncer de colon a la edad de 36.

Nos hacemos eco de esta noticia porque escribió un conmovedor artículo final que le hubiera gustado compartir con todos sus lectores. Además, es fuente de inspiración y de consejos para la vida.

Siempre he planificado bien las cosas. Me gustan las listas y las plantillas, las notas con lo que tengo que hacer y los objetivos. Soy muy buena emprendiendo, pero, sinceramente, también me aburro con facilidad y pierdo el interés cuando la emoción inicial se pasa.

No he tenido el privilegio de poder aburrirme del cáncer. No es algo que puedas dejar sin más si no te apetece ese día. No existe un botón que puedas apagar de un día para otro. Al menos, no para mí. Desde mi primer día como paciente de cáncer he asistido a todas las pruebas, citas y consultas. He probado todos los tratamientos posibles, desde las terapias médicas habituales hasta el requesón con aceite, la acupuntura y el zumo de col. El cáncer se ha convertido en nuestra vida. Vacaciones, cortes de pelo, clases de helicóptero… Todo ha estado planeado en torno a fines de semana buenos o malos por la quimioterapia. Danny y Lu, inocentes e inconscientes espectadores, han pasado su infancia protegidos, pero también dictados por mis diversos regímenes. Esto es lo único que han llegado a saber, pero espero que se las apañen para seguir siendo unos niños tan buenos, satisfechos y amados.
La inocencia de la que les hemos protegido se ha tenido que manifestar ahora. Después de mi cumpleaños, empecé a sentirme indispuesta. Fuimos al hospital que lleva mi seguimiento. Por desgracia, al hacerme un nuevo escáner, los resultados fueron devastadores. Ya no contábamos con el plan de acción mes a mes con un par de meses de regalo al final. Me dieron unos días de vida, con suerte un par de semanas. Se suponía que no podía irme del hospital, pero, de algún modo, me las arreglé para salir de ahí en el último momento y volver a casa a pasar el poco tiempo que me queda con mis queridos hijos y marido.

Mientras escribo esto, estoy sentada en el sofá, relativamente sin dolor, y ocupada con mis pequeños proyectos, arreglando el funeral y vendiendo mi coche. Cada mañana nos despertamos agradecidos porque puedo achuchar y besar a mis bebés.

Cuando leáis esto, yo ya no estaré aquí. Rich estará intentando mantenerse en pie, intentando comprender algún día en algún momento que yo no volveré a despertarme a su lado. Me verá en sueños, pero con la brutal luz de la mañana descubrirá que la cama está vacía. Sacará dos tazas del armario, pero se dará cuenta de que sólo tiene que preparar un café. Lucy pedirá que alguien le alcance la caja de los coleteros, pero no habrá nadie que le trence el pelo. Danny habrá perdido uno de sus policías Lego, pero nadie sabrá exactamente ni dónde está ni dónde buscarlo. Vosotros iréis a ver la última actualización del blog, pero no habrá ninguna más. Éste es el último capítulo.

De este modo, voy dejando un agujero injusto, cruel y sin sentido, no sólo en Halliford Road, sino en todas las casas, pensamientos y recuerdos de otros seres queridos, amigos y familias. Lo siento mucho. Me encantaría estar con vosotros, riendo, probando un nuevo alimento milagroso, diciendo tonterías de las mías. Tengo mucha vida por vivir, pero sé que no podré. Quiero estar presente para mis amigos y saber cómo les va la vida, quiero ver a mis hijos crecer, y quiero hacerme vieja y gruñona con Rich. Pero todas estas cosas se me niegan.

No obstante, a vosotros no os las están negando. Así que, en mi ausencia, por favor, por favor, disfrutad de la vida. Cogedla con las dos manos, agarradla, agitadla y creed en ella cada instante. Adorad a vuestros hijos. No tenéis ni idea de lo privilegiados que sois por poder gritarles cada mañana para que se den prisa y se laven los dientes.

Abrazad a esa persona que queréis y si no os devuelve el abrazo, encontrad a alguien que sí lo haga. Todo el mundo se merece querer y ser querido. No aceptéis menos. Buscad un trabajo que os guste, pero no os hagáis esclavos de ello. Al final, en la lápida no pondrá “ojalá hubiera trabajado más”. Bailad, reiros y comed con amigos. Las amistades verdaderas, fuertes y sinceras son un privilegio y una elección que tenemos que hacer, no como la lealtad que debemos mostrar por un vínculo sanguíneo. Elegid sabiamente a vuestros amigos y queredlos con todo vuestro amor. Rodeaos de cosas bonitas. En la vida hay muchas sombras y mucha tristeza; buscad ese arcoiris y enmarcadlo. Hay belleza en todo. A veces sólo hay que esforzarse un poco más para verlo.

Esto es todo por mi parte. Muchas gracias por el amor y la simpatía que me habéis mostrado con pequeños gestos en los últimos 36 años. Desde las niñas que, con seis años, me empujaron a las ortigas, hasta los viudos que en la última semana me han contado lo que sus mujeres hicieron para preparar a sus hijos y a todo el mundo. Ellos, y todos vosotros, me habéis ayudado de alguna forma a convertirme en la persona que he sido.

Por favor, haced que todo este amor por mí pase ahora a Rich, a mis hijos, a mi familia y a mis amigos íntimos. Y cuando cerréis las cortinas esta noche, buscad una estrella: seré yo, mirando hacia abajo, con una piña colada y una caja de bombones (de los caros) en la mano. Buenas noches. Se despide,

Charley xx
Fuente: http://lavozdelmuro.net/

martes, 19 de agosto de 2014

Esperanza en el tratamiento del glioblastoma

Nueva estrategia contra el tumor cerebral más agresivo


Laura Soucek (tercera por la izquierda) y su equipo. / VHIO
       Una investigación liderada por el Instituto de Oncología Vall d’Hebron (VHIO) presenta los resultados preclínicos más completos, a día de hoy, que validan la inhibición de Myc como estrategia terapéutica en glioma. Este trabajo, publicado hoy en Nature Communications y liderado por la doctora Laura Soucek, no sólo supone un nuevo enfoque terapéutico para un cáncer de mal pronóstico, como es el glioma, el tumor cerebral más frecuente, con tratamientos en gran medida ineficaces, sino que también nos aporta novedades sobre la biología de Myc que pueden repercutir en su impacto terapéutico.
      Por primera vez, se han validado los resultados conseguidos con el compuesto Omomyc en muestras de tumores humanos y se ha confirmado que la inhibición de Myc es eficaz, no sólo contra el tumor una vez está formado, sino que también actúa específicamente contra sus células progenitoras impidiendo que éstas se dividan, proliferen y desarrollen de nuevo el tumor. Este mismo grupo consiguió anteriormente eliminar tumores pulmonares en ratones transgénicos gracias a la misma estrategia, que consiste en expresar Omomyc en modelos de ratón en forma de transgén. Confirmaron, además, que no aparecían efectos secundarios tras administrar tratamientos repetidos y a largo plazo y demostraron que no aparecía resistencia, una de las grandes preocupaciones en los tratamientos antitumorales.
     Ahora, la inhibición preclínica de Myc se ha validado también como estrategia terapéutica contra el astrocitoma, un tipo de glioma, en modelos de ratón in vivo y en las células progenitoras de estos tumores in vitro. En estos animales que desarrollan tumores cerebrales avanzados y claros síntomas neurológicos, el tratamiento con el transgén Omomyc reduce drásticamente los tumores y mejora los síntomas asociados hasta que el ratón se recupera y actúa con total normalidad.
     Los ratones tratados con Omomyc sobrevivieron, mientras que no lo hicieron los ratones no tratados. “También aplicamos la terapia con Omomyc tanto en líneas celulares de glioblastoma humano como en xenoinjertos de tumores derivados de pacientes en ratones, a modo de 'avatar', dice la doctora. El impacto terapéutico de Omomyc radica en su estructura, homóloga a la de Myc, que permite el bloqueo de la transcripción de los genes controlados por esta proteína. La inhibición de Myc provoca 'defectos' de las células tumorales y a menudo a su muerte por inducción de aberraciones mitóticas, es decir, la imposibilidad de dividirse con normalidad.
     “Nuestros resultados demuestran que la inhibición de Myc es eficaz tanto en los tumores de ratón como, de manera más destacable, en el glioma humano”, explica Soucek, que añade: "Hemos ampliado el potencial terapéutico de Omomyc gracias a un nuevo enfoque clínico sin precedentes orientado al tumor primario más común y agresivo, que afecta al sistema nervioso central adulto, el glioblastoma, para el que existe una necesidad crítica de mejora de las terapias actuales, que son poco efectivas".
      “Es la primera vez que hemos validado los resultados de Omomyc en muestras de tumores humanos y hemos confirmado que la inhibición de Myc es eficaz contra el tumor una vez formado, pero también actúa contra las células que inician el tumor e impiden que se divida, prolifere y se desarrolle de nuevo. Por ello la indicación en la que estamos pensando es, tras la resección del tumor, cuando queremos asegurar que las células que queden no puedan volver a desarrollarlo”, continúa Soucek.

Una ‘catástrofe’ celular como mecanismo terapéutico
          La proteína Myc tiene un papel importante en la regulación de la transcripción génica. Controla la expresión de hasta el 15% de los genes humanos y está implicada en procesos de proliferación, diferenciación celular y apoptosis (muerte celular programada, necesaria para la regeneración de los tejidos y la eliminación de células dañadas). Sin embargo, alteraciones en esta proteína provocan una proliferación celular descontrolada, lo que puede originar la aparición de cáncer en diferentes tejidos. De hecho, Myc se encuentra desregulada en la mayoría de tumores, como el de cérvix, mama, colon, pulmón, páncreas y estómago. Ahora los tumores cerebrales se añaden a esta lista.
        A nivel celular, se ha podido saber más, acerca del mecanismo de acción. La inhibición de Myc reduce la proliferación y aumenta la muerte celular. “Hay que destacar que las células que tratábamos con Omomyc se volvían locas. Su aspecto demostraba problemas en la proliferación celular, con divisiones aberrantes y la formación de células con muchos núcleos que luego morían por catástrofe mitótica, es decir, por la incapacidad de dividirse”, explica Laura Soucek, “si no dejamos actuar a Myc con normalidad, las células tumorales no pueden hacer divisiones eficientes”.
      Myc no está desregulado en las células sanas, por lo que su inhibición no genera efectos secundarios relevantes ni limitantes de esta terapia. En conclusión, los autores destacan las nuevas posibilidades que ofrece la inhibición de Myc cómo estrategia terapéutica frente a los tumores cerebrales.

lunes, 18 de agosto de 2014

Remedios naturales

Kalanchoe, un remedio natural contra el cáncer (con Josep Pàmies)

             Las Kalanchoe son unas plantas medicinales originarias de la Isla de Madagascar que fueron introducidas en América por los nativos esclavizados, quienes ya conocían su valor terapéutico. Su milenario uso y recientes estudios científicos indican que tienen cualidades para su uso externo (son antiinflamatorias, antihemorrágicas, astringentes y cicatrizantes), y también son efectivas en la remisión del cáncer, el reumatismo, la hipertensión, los cólicos renales, las diarreas e, incluso, en desórdenes psicológicos como la esquizofrenia o las crisis de pánico.

           Desde hace unos años, el agricultor Josep Pàmies ofrece tres variedades de Kalanchoe a través de la asociación La Dulce Revolución: Kalanchoe pinnata (bruja, yerba de bruja, prodigiosa, hoja del aire, siempreviva, ojaransín, hojerilla), Kalanchoe daigremontiana (aranto, madre de miles o kalanchoe mexicana) y Kalanchoe gastonis-bonnieri (ojaransín, hojerilla y oreja de burro). En este nuevo reportaje de Miquel Figueroa, conoceremos las propiedades de estas plantas que, después de varios años de experimentación - y por extraño que pueda parecer - han demostrado su poder para hacer remitir el cáncer.